Luego de 30 años, una fotografía los unió
22/12/2011 | 10:06 Se trata de Marcelo Llambías y Nick Taylor, quienes se reunieron gracias a la colaboración de un canal de televisión de Inglaterra para un documental.
Encuentro entre un ex combatiente argentino y otro inglés en Malvinas (Marcelo Llambías, ex combatiente de Malvinas).
La historia que protagonizaron en las últimas horas los ex combatientes de Malvinas, Marcelo Llambías y Nick Taylor, es digna de una película de Hollywood. Luego de 30 años y pese a haber estado enfrentados en combate decidieron reunirse. El motivo: una fotografía.
Todo comenzó cuando Llambías, a cargo de la sección de tiradores en el Cerro Dos Hermanas, perdió en plena lucha su mochila donde guardaba una cámara fotográfica Kodak con la que había tomado imágenes de sus días en las islas.
La mochila fue encontrada por Taylor, un soldado inglés de profesión, quien continuó en su estadía en Malvinas con las sesiones fotográficas, y una vez finalizada la guerra las imprimió.
Misteriosa sorpresa fue la que se llevó el británico al constatar que las fotografías que tenía la cámara antes de extraviarse eran de un pelotón argentino. Pasaron los años y Taylor decidió otorgar el material a un escritor para que lo publicara en su libro sobre el conflicto bélico.
Dicho trabajo literario llegó a manos de un bioquímico argentino, amigo de un conocido de Llambías, quien lo alertó de su protagonismo en el libro.
“Este bioquímico le llevó mi correo al inglés porque eran conocidos y comenzamos a escribirnos y así la relación se fortaleció. Queríamos reunirnos, pero económicamente era muy difícil. Un canal de televisión inglés se informó del caso y decidió hacerlo parte de un documental por los 30 años de la guerra, y se dio esta cosa tan increíble”, contó a Cadena 3 el soldado británico.
En otro sentido, el soldado manifestó el reconocimiento de los ex combatientes ingleses hacia los soldados argentinos.
“Cuando estuvimos juntos, me hablaba del valor que habíamos tenido, a nivel profesional. Sentían por nosotros una admiración que no sintieron por otros”.
“Quedamos marcados no con odio porque cada uno estaba defendiendo su país e hizo lo mejor que puso. Y lo hizo con lealtad, de frente”, relató.
“Uno de alguna forma queda marcado por el mismo sufrimiento. Ellos como hombres vivieron lo mismo del otro lado. Al hablar en la intimidad, ellos te cuentan sus momentos de miedo que no se podían mover bajo el fuego nuestro. Sus compañeros muertos, esa dimensión humana trasciende la posición que en el alma siente que las islas son nuestras”, agregó.
Todo comenzó cuando Llambías, a cargo de la sección de tiradores en el Cerro Dos Hermanas, perdió en plena lucha su mochila donde guardaba una cámara fotográfica Kodak con la que había tomado imágenes de sus días en las islas.
La mochila fue encontrada por Taylor, un soldado inglés de profesión, quien continuó en su estadía en Malvinas con las sesiones fotográficas, y una vez finalizada la guerra las imprimió.
Misteriosa sorpresa fue la que se llevó el británico al constatar que las fotografías que tenía la cámara antes de extraviarse eran de un pelotón argentino. Pasaron los años y Taylor decidió otorgar el material a un escritor para que lo publicara en su libro sobre el conflicto bélico.
Dicho trabajo literario llegó a manos de un bioquímico argentino, amigo de un conocido de Llambías, quien lo alertó de su protagonismo en el libro.
“Este bioquímico le llevó mi correo al inglés porque eran conocidos y comenzamos a escribirnos y así la relación se fortaleció. Queríamos reunirnos, pero económicamente era muy difícil. Un canal de televisión inglés se informó del caso y decidió hacerlo parte de un documental por los 30 años de la guerra, y se dio esta cosa tan increíble”, contó a Cadena 3 el soldado británico.
En otro sentido, el soldado manifestó el reconocimiento de los ex combatientes ingleses hacia los soldados argentinos.
“Cuando estuvimos juntos, me hablaba del valor que habíamos tenido, a nivel profesional. Sentían por nosotros una admiración que no sintieron por otros”.
“Quedamos marcados no con odio porque cada uno estaba defendiendo su país e hizo lo mejor que puso. Y lo hizo con lealtad, de frente”, relató.
“Uno de alguna forma queda marcado por el mismo sufrimiento. Ellos como hombres vivieron lo mismo del otro lado. Al hablar en la intimidad, ellos te cuentan sus momentos de miedo que no se podían mover bajo el fuego nuestro. Sus compañeros muertos, esa dimensión humana trasciende la posición que en el alma siente que las islas son nuestras”, agregó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario