- Son hombres y mujeres adinerados, pero siguen teniendo arrugas y manchas.
- El artista se centra en la carne, en las cualidades animales y puramente biológicas que, según denuncia, tratamos de mitigar a diario.
- Las obras cambian el concepto tradicional del retrato como imagen idealizada.
e gallo brillen por su ausencia. Bryan Drury (Utah, 1980) la inmortaliza pintando cada mancha, cada pelo desordenado, cada empeño por disimular los defectos con maquillaje.
La galería neoyorquina Dean Project expone hasta el 25 de febrero en Portraits los cuadros más recientes del pintor estadounidense: una serie de retratos de hombres y mujeres adinerados, que han posado despreocupados para él.
Folículos y puntos negros
Los folículos capilares y los puntos negros de Anton y las manchas de la edad de Jan dejan en evidencia el ademán aristocrático de los personajes, que emanan condescendencia y desdén, sentados en un entorno neutro, separados del mundanal ruido de los que intentan llegar a fin de mes, su artificialidad los aísla.La muestra ofrece además detalladas escenas más sombrías y alejadas del realismo puro de la serie, a veces protagonizadas por animales. El nexo de unión entre todos los trabajos tiene que ver siempre "con la separación artificiosa y la influencia caprichosa que nosotros como especie hemos establecido con respecto al mundo natural".
Fuente:20minutos.es
Bryan Drury





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